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XALAPA.- Por considerar que “se ha apartado de los principios originales del sindicalismo”, César Silva Reyes, secretario general de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos, CROC, en la región de las Altas Montañas, advirtió que esa central obrera, encabezada por Isaías González Cuevas, está al borde de la desintegración; “la fragmentación por la que atraviesa en distintos puntos del país y el desconocimiento de su dirigencia por diferentes liderazgos la ponen a un paso de la extinción”, aseguró. Refirió que desde hace varios años se ha gestado un movimiento nacional de rechazo a liderazgos que calificó como “sumisos y serviles”, los cuales, sostuvo, han contribuido a estigmatizar al sindicalismo mexicano ante la opinión pública. En ese contexto, el dirigente regional afirmó que la figura de Isaías González Cuevas representa un modelo agotado que prioriza intereses personales por encima de la defensa de los derechos laborales. Silva Reyes explicó que, ante este escenario, diversas organizaciones sindicales de más de 20 estados del país han decidido desconocer a la dirigencia nacional de la CROC y trabajar de manera paralela a través del Consejo Nacional Laboral (Conlabor), una organización creada hace aproximadamente tres años que agrupa a sindicatos inconformes con las prácticas tradicionales y que buscan una transformación profunda del movimiento obrero. “Actualmente estamos trabajando con el Consejo Nacional Laboral, donde se han unificado los estados que estamos en contra de liderazgos que se benefician de la compraventa de los derechos laborales. Desafortunadamente, ese tipo de prácticas aún existen y no solo en la CROC, también en otras centrales como la Catem”, aseguró el dirigente sindical, al referirse al liderazgo de Pedro Haces como otro ejemplo que ha contribuido al desprestigio del sindicalismo. De acuerdo con el secretario general de la CROC en Orizaba, estas conductas han provocado que la lucha sindical sea vista con desconfianza, cuando en realidad, aseguró, existen miles de trabajadores y dirigentes auténticos que continúan defendiendo los derechos laborales sin distinción de colores partidistas ni siglas. “La lucha de los verdaderos obreros sigue vigente y debe continuar”, subrayó. Como ejemplo de que la resistencia sindical aún puede rendir frutos, Silva Reyes recordó el reciente caso de los mineros de Cananea, Sonora, quienes después de 18 años de huelga lograron que se les hiciera justicia y se reconocieran sus derechos laborales. No obstante, lamentó que durante ese largo periodo muchos trabajadores hayan fallecido sin ver resueltas sus demandas, lo que, sostuvo, evidencia el alto costo de la indiferencia y la corrupción sindical. El dirigente señaló que el desconocimiento de Isaías González Cuevas no es un hecho aislado ni reciente, ya que desde hace más de cinco años una parte importante de los liderazgos sindicales del país decidió romper con su conducción. “Hoy trabajamos en torno a CROC-Conlabor y ya tenemos participación dentro de la Organización Internacional del Trabajo, con sede en Ginebra, Suiza”, afirmó, al destacar que este reconocimiento internacional fortalece la legitimidad del movimiento. En este contexto, dijo que Veracruz se ha consolidado como uno de los estados con mayor participación dentro de esta nueva etapa del sindicalismo, debido a la gran cantidad de organismos sindicales debidamente estructurados y afiliados a la CROC que, aunque han desconocido a la dirigencia nacional, se mantienen firmes dentro de la central obrera. Silva Reyes destacó que los sindicatos veracruzanos ocupan actualmente espacios relevantes tanto en el Congreso del Trabajo como en el propio Conlabor, lo que demuestra que el sindicalismo no está muerto, sino en un proceso de reconfiguración. Por último, el dirigente regional sostuvo que la crisis que enfrenta la CROC nacional es resultado de años de prácticas alejadas de los intereses de los trabajadores y advirtió que sólo mediante liderazgos honestos, transparentes y comprometidos con la base laboral será posible recuperar la credibilidad y la fuerza del movimiento obrero en México.
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