Por Inocencio Yáñez Vicencio.
Los peores enemigos no son los que actúan a la luz del día, los peores son los que simulan ser tus amigos o navegan en todas las aguas. Decía Don Jesús Reyes Heroles que en política mientras los enemigos son de verdad, los amigos son de mentiritas.
Siempre he sostenido que tanto hay personas perniciosas en el poder como fuera de él. A nada bueno conduce creer que dentro del partido que militamos hay pura alma de Dios y fuera puro demonio. Cuando así pensamos, entramos en el camino de la intolerancia y la exclusión. Los partidos son parte, pero en conjunto forman, constituyen y expresan la voluntad de la nación. Tenemos derecho a asumirnos como la mejor opción, siempre y cuando tengamos siempre presente que sólo eso y no otra cosa, una opción entre varias, porque finalmente los partidos son resultante de la pluralidad de la sociedad. Los partidos debieran respetarse por ser una franja del abanico social, que se refleja en el espectro electoral, eso es otra cosa, lo que lleva a la miopía política, que arrastra a ver a un partido exclusivamente en el plano electoral, lo que es correcto para conseguir o retener su registró, pero no para entenderlo como fuerza social.
Para Maurice Duverger, el peor enemigo de un partido no es el más fuerte sino el que le disputa la misma franja social. El PRD se hundió en el momento que le alquiló su identidad al PAN a cambio de chambas, alianza que no se justificaba porque no estaban en riesgo las reglas del juego como para fundir extremos, alianza que al PAN le permitió por el momento reducir el tufo ultraderecha y a los oportunistas perredistas , les dió huesos, que pareciera que ya no pueden vivir sin ellos, porque ya buscan otros; pero quién rabiosamente se fue contra ellos, fue Morena, por disputarle, como nadie la misma clientela. Otro factor que precipitó el derrumbe del Partido de la Revolución Democrática, fue destruir la institucionalidad que había creado. Las Corrientes Internas terminaron por sustituir sus órganos de gobierno. Finamente el caudillismo terminó hasta con sus siglas.
Hoy necesitamos un programa, una estrategia y una figura que conecte con el electorado. Es hora de ir consensuando la agende alrededor de la cual gire la convocatoria aliancista, como una estrategia que aprendiendo de las experiencias internas y externas posibilita congregar a todas las fuerzas que sinceramente sean opositoras a la autocracia que nos gobierna y se comprometa con nuevo republicanismo y, desde luego, perfilar la candidatura o candidaturas.
Los hombres y mujeres que integran Morena,han utilizado el poder no solo para destruír las reglas del juego democrático así como los límites y equilibrios del poder, sino también para convertir a los jueces en una servidumbre que les permita no ser llevados a tribunales independientes, para rendir cuentas de sus sinvergüenzadas, pero no conformes con haber sustituido la República por una Dictadura, en alianza con grupos criminales que en el 21 secuestraron la estructura electoral opositora y que ahora, no satisfechos con los escuadrones de vándalos que han reclutado y entrenado para consumar el golpismo, reclutan un ejército de vividores del periodismo, algunos de reciente fichaje, pero otros que sabiendo que siempre han vivido de la extorsión y el chayote, los han puesto, algunos, a tapar el chapopote, partidas presupuestales, inventar inversiones, silenciar asesinatos, callar ante la desaparición del FONDEN y toda clase de parafernalias , para que nadie vea el saqueo del patrimonio público, pero , de igual forma, está la banda de los que se dedican a destruir la honra de los críticos y , aparentando ser críticos, lanzan sus misiles, no con crítica, para eso no les da, con sandeces contra partidos y personas incómodas al régimen morenista.
Hace tiempo que hice pública mi alejamiento del PRI, advirtiendo que no le regateria mi apoyo Pepe Yunes, porque estoy convencido que es el político más limpio y honesto de Veracruz, pero como el PRI y el PAN, nos guste o no , son la única oposición, sería falso querer construir una alternativa sin los partidos opositores.
Crítica sin autocrítica, es dogma. Sin concesiones tenemos que hacer una constante y profunda crítica para no caer en las trampas de quienes dicen luchar contra la Ignominia de Morena, cuando bien sabemos que no harán otra cosa que lo que siempre han hecho y mejor hacen, cobrar piso, es decir, extorsionar a políticos y atacar a los que no hagan sus aportaciones, esos no cambian, no hagamos corajes. Es muy triste ver a muchos que por un apoyo bimestral dejan sin porvenir a sus hijos, pero más repugnante es ver que quienes han vivido del chantaje, vuelven a lo mismo: por unas cuantas monedas, enrolarse en las filas de quienes esperan que halla una oposición domesticada y zozobre la verdadera oposición. |
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