Ya tiene rato, que aquí se ha comentado que el asalto a Irán les estaba saliendo carísimo a los contribuyentes allá en los EE.UU. A los senadores, Trump les había platicado de que todo iba a ser fácil. Pero la guerra se ha alargado y el Estrecho de Ormuz sigue bloqueado, solo pasan los chinos y los rusos y seguro no han de pagar el peaje. Y como la guerra no tiene visos de que se vaya a acabar pronto; los senadores están molestos y preocupados...
Ya Trump ha declarado que se irá de la zona si Irán se comprometía a no fabricar armas atómicas y si se abría el codiciado Estrecho. Lo que no ha sucedido ni sucederá. Porque ahora, los agredidos no quieren que la guerra se termine, así como así; como tan magnánimamente dice Trump que retira sus tropas...
Pero, por otro lado, está el pleito con Netanyahu y los sionistas que lo manejan, empeñados en terminar con Hamas, que es prácticamente quien gobierna Líbano; y si Washington se retira, Israel no podría solo contra Irán...
Cabe citar, que Israel tiene armas atómicas y que por sus venas corre sangre genocida. A don Jehová no le tembló la mano para desaparecer ciudades enteras con mujeres y niños. Como a los que también ahogó con el diluvio...
En cuanto a la guerra entre Ucrania y Rusia, ya se han cruzado las líneas rojas. Y si el ataque a la residencia estudiantil no fue en sí un hecho terrible, incalificable; el bombardear las instalaciones de una planta nuclear es de locos...
Como también es de locos incorporar 516 médicos especialistas al IMSS -quien les va a pagar; y cuánto- en distintas regiones de Veracruz. ¿Y los médicos cubanos? Mientras, por otro lado, el compañero Armando Ortíz, informa en su Columna, que largas filas se forman afuera del Hospital Civil de Xalapa, toda vez que no pueden dar citas debido a fallas en el sistema; y la gente está furiosa...
Pero la gente, literalmente bombardeada con basura informativa, como la que publica el Journal of Affective Disorders, que concluye que “saltarse comidas ocasionalmente” perjudica la salud cerebral. Pasando por alto, que el hombre es el único animal que come por horas, no por hambre...
Y que la abstinencia alimenticia, lejos de causar el efecto que dice su investigación, da lucidez al pensamiento. Pero como la medicina es un negocio, no se dude que se prescriba tomar refrescos y comer porquerías para estar sano...
Por cierto, que referente a la invitación que se hizo para que la gente no comiendo porquerías ni tomando refrescos, presione a las espurias autoridades para atender sus demandas, sin tener que exponerse a las represalias del gobierno...
Una de mis tres amables lectores se apuntó; e independientemente de que se siente muy bien, no sólo físicamente; sino por hacer algo más que simplemente quejarse por lo que sucede. Se ha dado cuenta de lo que se ha ahorrado.
Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida. |
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