Poco a poco nos hemos dado cuenta de la forma de gobernar de Rocío Nahle, una gobernadora que no está viendo por los veracruzanos, sino por sus propios intereses políticos y económicos. Por ejemplo, sin importarle el grave caso de nepotismo, ha permitido que su esposo, quien no tiene ningún nombramiento en el gobierno de Veracruz, funja como su representante, como operador político y hasta de negocios. Otro aspecto de la gobernadora es en el ámbito del periodismo. Para la gobernadora la labor del periodista no debería ser informar, sino encubrir; como ella lo ha estado haciendo con el derrame petrolero que ha afectado buena parte del litoral veracruzano. Acusa la gobernadora Nahle que los medios que informan no informan, atacan. Así lo explicó en su conferencia de prensa: "El ataque de esta semana fue a Veracruz, a la gente que vive del turismo, no a mi persona". ¿Ataque? La señora gobernadora se rasga las vestiduras y declara que sólo ella trabaja para Veracruz: "Yo vine a trabajar para dejar un mejor Estado y ya sé que habrá grupos que no les gusta o de intereses particulares o políticos o lo que sea, pero yo voy a seguir avanzando y trabajando". Encubrir no es parte de su trabajo señora Nahle, informar sí es una obligación de Estado. Para colmo la gobernadora señala: trabajan diariamente para sostener a sus familias. "Yo les he dicho siempre hay que hablar bien de Veracruz y de los veracruzanos. No es que hablen bien del Gobierno, pero cuando se habla mal se afecta o perjudica a personas que día a día salen a trabajar para levantar la comida para su casa". Es decir, aunque mienta uno, aunque encubramos a los delincuentes, si hablamos bien de Veracruz estamos haciendo bien nuestro trabajo. ¡Qué torcidos sus valores! ¡Qué ética tan manoseada!
Que Gómez Cazarín no utiliza filtros para designar subdelegados en Bienestar. Claro que los usa. La gente honrada no pasa, aquellos que tienen nexos con la delincuencia, sí
Juan Javier Gómez Cazarín, el delegado de Bienestar que se disfraza de abejita, el que gusta de mostrar sus partes nobles a fotǵrafos anónimos, se encuentra nuevamente en el ojo público. Y es que después de que cayera una banda de narcotraficantes vinculada a Estefani Galassi, subdelegada de Bienestar en Poza Rica, todo mundo se pregunta si el señor investiga los antecedentes de sus colaboradores. Al respecto señala el periodico El Universal: “El que nuevamente está en el ojo del huracán, nos platican, es el delegado en Veracruz de programas del Bienestar, Juan Javier Gómez Cazarín (Morena), por designar en la zona norte a Estefani Galassi Gómez. Nos señalan que lo relevante es que, recientemente, el hermano de doña Estefani fue detenido en el municipio de Tihuatlán junto con una banda delincuencial dedicada a la venta de drogas y diversos delitos, por lo que muchos se preguntan qué tipo de filtros se aplican para designar a colaboradores. Aunque a otros no les extraña, pues desde que don Juan Javier era diputado se conocía de sus prácticas para presionar a funcionarios y colocar en nómina a sus amigos, entre otras linduras. ¡Qué fino!”. Pero claro que Cazarín utiliza filtros para colocar a su gente en diferentes puntos del estado, la gente honrada no pasa los filtros de Cazarín, pero aquellos que tienen nexos con la delincuencia, sí.
El problema de las desapariciones en México se agrava porque el Estado se obsesionó por disminuir el índice de homicidios. Hasta parece que lo acordó con los criminales
En México, desde hace años y de forma más marcada en periodos recientes como 2024-2025, los gobiernos han destacado como logro principal la reducción de los homicidios dolosos, los llamados asesinatos intencionales. Cifras oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública muestran caídas del 25 al 40 % en algunos periodos bajo la actual
administración, presentadas como resultado de la estrategia de seguridad. Sin embargo, al mismo tiempo, las desapariciones han aumentado de manera paralela y pronunciada. Según México Evalúa y otros análisis, como el informe Geografías de la crueldad de la Ibero, Colmex y México Evalúa, en la última década las personas desaparecidas y no localizadas crecieron 213 %, de 4 mil 100 casos en 2015 a más de 12 mil 800 en 2025; con incrementos aún mayores en periodos específicos donde los homicidios bajaron, hasta 231 % en algunos reportes 2024-2025. Precisamente por el aumento sistemático de estas desapariciones forzadas, muchas con participación o tolerancia estatal, el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU activó en abril de 2026 el artículo 34 de la Convención Internacional y concluyó que hay “indicios fundados” de que en México se han cometido y se siguen cometiendo desapariciones forzadas como crímenes de lesa humanidad. Pidió remitir el caso a la Asamblea General de la ONU para medidas urgentes de prevención, investigación y sanción. Por supuesto, el gobierno mexicano rechazó el informe, calificándolo de parcial, pero los datos acumulados (más de 130 mil desaparecidos registrados) y los análisis independientes respaldan la preocupación de la ONU.
Armando Ortiz Twitter: @aortiz52 @lbajopalabra |
|