Durante el siglo XIX la tifoidea, la desnutrición, la influenza y el sarampión eran los jinetes del apocalipsis que atemorizaban a toda la población mexicana. Una de las metas de los gobiernos emanados de la Revolución Mexicana fue la de crear un Sector Salud consistente para enfrentar con solvencia esas y otras patologías. Para ese efecto se crearon los Institutos de Salud especializados para atender enfermedades del corazón, respiratorias, nutrición, traumatología, hospitales para atender a la niñez mexicana; el IMSS y el ISSSTE fueron producto del Estado de Bienestar. Fue con el doctor Jesús Kumate en la Secretaría de Salud en el gobierno de Salinas de Gortari (1988-1994), cuando se alcanzó la cobertura universal de 94% de todas las vacunas para los niños mexicanos. Para ese entonces el Sistema de Vacunación mexicano era reconocido internacionalmente por la cobertura desplegada en cada campaña de vacunación, en esa medida ya se había desterrado la poliomielitis, y controlado los brotes de tosferina y sarampión. Por razones que el doctor López Gattel debiera explicar, durante el gobierno pasado hubo baja cobertura de vacunación, esa es una de las causas del rebrote del sarampión en nuestro país.
La multiplicación de los contagios de sarampión se ha venido observando desde el año pasado en varios países del planeta, la población que no fue vacunada es la que está en riesgo de contagiarse, lamentablemente ya se contabilizan defunciones (24 a nivel nacional el año pasado). México está en riesgo de perder la certificación de país libre de sarampión otorgada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2016. El año pasado, la secretaria de Salud Federal informó de una compra de 14 vacunas del cuadro básico, entre ellas la SRP (triple viral contra sarampión, rubéola y parotiditis), sin embargo, es hasta ahora que el doctor Ramos Alor, responsable del IMSS-Bienestar en Veracruz, anuncia una campaña de vacunación contra el sarampión y habla de 15 casos confirmados, cifra que contrasta con los 1,870 casos y dos defunciones reportados a principios de año. Dice Ramos Alor: “Que sepa nuestro público que hay vacunas suficientes, que hay una estructura en salud desde Tuxpan hasta Las Choapas. Hemos implementado toda una cadena de lugares donde se tienen que vacunar, principalmente centros de salud, hospitales del Bienestar, pero también estamos acudiendo a mercados, a lugares públicos, a escuelas”. Para evitar sustos y que el sarampión se convierta en pandemia lo mejor es proteger con la vacuna a quienes la requieran. |
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